Tu piel es un reflejo de tus emociones. ¿Qué dice de ti?

Es común que los brotes en tu piel se deban a alteraciones hormonales, pero ahora también sabemos que se relacionan con desórdenes en las emociones.

Cuida tu piel, ¡pero también las emociones!

Antes de tapar granos o espinillas con maquillaje, pregúntate cómo te sientes. ¿No será que tus brotes son consecuencia del estrés u otro tipo de emociones? Tu piel te está hablando.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, cuenta con múltiples terminaciones nerviosas y habla por nosotros.

Ocupa aproximadamente 2 metros cuadrados y pesa aproximadamente 5 kilogramos. De modo que un problema en la piel, suele indicar un desequilibrio en el sistema nervioso. 

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La piel y el sistema nervioso tienen el mismo origen embriológico y comparten neuromoduladores que transportan información.

Notarás que cuando estás triste o ansiosa, ésta parece estar menos tersa y, por supuesto, deshidratada.  

En realidad, todo tu organismo revela tu salud física y mental, sin embargo, los problemas de la piel son muy evidentes.

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¿Cómo nos afectan las emociones?

Por ejemplo, la piel se calienta, se pone roja cuando estamos avergonzados o enojados.  

Cuando alguien siente miedo, palidece. Y está radiante cuando nos sentimos felices. La relación entre piel y emociones es no solo directa sino automática.

Por eso cuando estamos enamorados, se nos ilumina la cara y brilla con luz propia.

Sin embargo, un periodo largo de estrés suele trae consigo la exacerbación de la psoriasis. Lo mismo pasa con la dermatitis y la rosácea.

El vitiligo, por su parte, podría detonarse con un conflicto de separación y malestar a la vez.

Por supuesto, las fluctuaciones hormonales, la herencia y el estilo de vida y alimentación tienen también mucho que ver con la salud de nuestra piel.

Así que cuidar lo que comemos y lo que pensamos es también ahuyentar problemas de la piel.

Recuerda siempre que el cuerpo habla y si no lo escuchas, grita. De modo que sin importar el tipo de manifestación cutánea, tu organismo está tratando de comunicarse contigo, atiéndelo.

La piel se compone de tres capas: la epidermis es la más superficial, la dermis la intermedia y la hipodermis, la más profunda. En función de la capa en la que se produzca la alteración, los tipos de conflictos emocionales a los que hace referencia.

Es importante siempre que consultes a un profesional en la materia, pero también es clave que mantengas una dieta balanceada, hagas ejercicio y cuides de tu salud mental.

Publicado el 29 abril, 2020

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