Fortalecer el nervio vago te ayuda a regular el estrés.

Fortalecer el nervio vago es muy importante, pues el rol que cumple cuando se trata de gestionar el estrés y mantener la calma es fundamental.

¡Hay que fortalecer el nervio vago!

El nervio vago cumple un papel fundamental cuando se trata de relajar el cuerpo. Por eso, es importante conocerlo y mantenerlo sano y fuerte, hacerlo es muy fácil.

Se trata del nervio con la distribución más extensa de los nervios craneales, teniendo funciones motoras y sensitivas.

Pertenece a la clasificación de los pares craneales y cumple un papel primordial cuando se trata de relajarnos y gestionar el estrés.

Entre otras cosas, el nervio vago nos permite estar en calma, reduce nuestra frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria, siendo así como podemos respirar de forma profunda y plena.

Mejora nuestra digestión y desvía el flujo sanguíneo de nuestras extremidades para dirigirlo hacia los órganos internos, permitiendo así que nuestro cuerpo se recupere de algún momento de tensión.

De modo que hablar del nervio vago se ha puesto de moda casi tanto como hablar de salud mental, ¡y es que están definitivamente conectados!

Fortalecerlo puede ser parte de la solución para condiciones como la migraña, problemas del corazón y algunos dolores crónicos.

Así que si estás sintiendo cambios repentinos en tu ritmo cardíaco, si tienes problemas de digestión o tensión en los músculos (sobre todo del rostro), quizá sea momento de voltear a ver (no literal) al nervio vago.

Por supuesto, mantener a raya la ansiedad también es, en gran medida, responsabilidad de este nervio y, por supuesto, de cada uno de nosotros, pues tenemos el poder de fortalecerlo de forma consciente.

¿Cómo tonificarlo?

  • Canta. Hacerlo solos es útil, pero si compartimos esta actividad con otras personas es aún mejor, la frecuencia cardíaca se sincroniza. El nervio vago entra en acción.
  • Practica yoga. Aumenta la actividad parasimpática del sistema nervioso y, con esto, ayudamos a nuestro organismo a gestionar los momentos de crisis.
  • Ríete. Aunque no de forma directa, pero pasarla bien, sobre todo cuando lo hacemos con otras personas, estimula significativamente el nervio vago.

Como podrás darte cuenta, se trata de un círculo virtuoso en el que relajarte fortalece este nervio y si el nervio vago está en un estado óptimo también nos ayudará a manejar nuestras emociones de forma asertiva.

Publicado el 7 enero, 2021

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